Ngondro Paramitas Budismo Tibetano

Ngondro Paramitas Budismo Tibetano

Los Ngöndro son las prácticas básicas o fundamentales del budismo tibetano (Vajrayana), que preparan la mente y el cuerpo para niveles superiores de práctica e iluminación (Mahamudra o Dzogchen). En tibetano, «Ngöndro» significa literalmente «lo primero». No se trata solo de textos introductorios, sino que constituyen un camino espiritual completo en sí mismos. 

En este proceso, los estudiantes purifican su karma adoptando las seis paramitas o virtudes: Generosidad (Dāna), Disciplina ética (Śīla), Paciencia (Kṣānti), Esfuerzo entusiasta (Vīrya), Concentración (Dhyāna), Sabiduría (Prajñā). 
Las seis paramitas (o perfecciones trascendentes) son un conjunto de virtudes fundamentales en el budismo Mahayana. Los bodhisattvas las practican para desarrollar la compasión, superar el sufrimiento y alcanzar la iluminación. Estas virtudes son la generosidad, la disciplina ética, la paciencia, el esfuerzo entusiasta, la concentración y la sabiduría. 
1. Aspectos básicos externos (generales): Cuatro recordatorios
Antes de cualquier práctica numerada, se realiza una profunda contemplación sobre cuatro cosas para liberar la mente del apego mundano: 
  • El precioso nacimiento humano: comprender la rareza y la oportunidad espiritual de la vida humana.
  • Impermanencia: Recordar que la muerte es segura y el tiempo es limitado.
  • El principio del karma: Saber que toda acción, buena o mala, tiene consecuencias.
  • El sufrimiento del mundo: Reconocer la insatisfacción y el sufrimiento que existen en el ciclo mundano (samsara). 
2. Ejercicios básicos internos (inusuales)
Estos ejercicios suelen implicar 100.000 (cien mil) repeticiones, lo que puede llevar unas 1.500 horas: 
  • Refugio y Bodhichitta:
    • Tomar refugio en el Buda, el Dharma y la Sangha .
    • Decidirse (bodhicitta) a alcanzar la iluminación para el bienestar de todos los seres.
    • Además, se realizan 100.000 postraciones con todo el cuerpo. 
  • Purificación de Vajrasattva:
    • Recitar el mantra Vajrasattva 100.000 veces para eliminar el karma negativo y los bloqueos mentales . 
  • Ofrenda de mandala:
    • Ofreciendo mentalmente todas las cosas bellas del universo a los Budas.
    • Esta práctica se realiza 100.000 veces para aumentar el espíritu de generosidad y ganar méritos. 
  • Gurú Yoga:
    • Unir tu mente con la mente de tu maestro espiritual (Lama).
    • Recitar oraciones millones de veces para recibir las bendiciones de Linephase (tradición). 
Importancia y tradiciones
Todas las principales escuelas del budismo tibetano —Nyingma, Kagyu, Sakya, Gelug y Bon— tienen sus propias versiones específicas de Ngondro. Según el gran maestro tibetano Dilgo Khyentse Rinpoche: «Practicar la meditación profunda sin Ngondro es como construir un palacio lujoso sobre el hielo de un lago congelado, que se derretirá en cuanto llegue la primavera»
En Lama Manoratha (budismo Mahayana y Vajrayana), las Seis Perfecciones son las cualidades más elevadas que, al practicarlas, permiten al practicante convertirse en un Bodhisattva y alcanzar la iluminación perfecta (budismo). En el budismo tibetano, es esencial cultivar estas seis cualidades en la mente durante la práctica de Ngondro.
Estas seis paramitas budistas son los siguientes:
1. Generosidad - Dana
Es un espíritu de generosidad y de darlo todo con el corazón abierto. No solo incluye dar dinero, sino que tiene tres formas:
  • Donaciones materiales: Proporcionar alimentos, ropa y dinero a quienes lo necesitan.
  • Donación de Dharma: Compartir las enseñanzas y el conocimiento de Buda con los demás.
  • Abhay Daan: Brindar protección a los seres asustados y eliminar su miedo.
2. Moralidad / Ética - Sila
Se trata de conducta moral y disciplina mental. Nos inspira a no dañar a los demás.
  • Esto incluye evitar diez karmas negativos (físicos, mentales y verbales).
  • Ayuda a mantener la mente en calma y a acumular energía positiva.
3. Paciencia - Kshanti
Es la capacidad de soportar la ira, las dificultades y el sufrimiento sin ningún odio.
  • Controla la ira: Según el budismo, un momento de ira puede destruir los méritos de muchas vidas.
  • Aceptación de las circunstancias: Aceptar las dificultades y enfermedades de la vida sin quejarse.
4. Esfuerzo/Energía entusiasta - Virya
Seguir el camino espiritual requiere un esfuerzo incansable, entusiasmo y valentía.
  • Abandonar la pereza y participar en prácticas espirituales diarias (como Ngondro).
  • No rendirse ni siquiera cuando surgen dificultades y continuar participando en obras de caridad.
5. Meditación / Concentración - Dhyana
Este es el arte de concentrar y estabilizar la mente.
  • Para controlar la mente inquieta e impedir que divague.
  • Comprender el verdadero estado de la mente a través de la meditación profunda, lo cual es muy importante para la siguiente Paramita (Pragya).
6. Sabiduría - Prajna
Esta es la perfección suprema, que se denomina el "ojo" de las otras cinco perfecciones.
  • Significa tener conocimiento del Vacío y de la verdadera verdad del mundo.
  • Comprender que nada es independiente, que todo depende de lo demás (Originación Dependiente). Solo este conocimiento libera al hombre de las ataduras del apego y la ignorancia.
Aplicación Paramitas
En el budismo tibetano, las Seis Paramitas no son conceptos teóricos, sino prácticas vivas. Su aplicación más profunda y estructurada se realiza directamente a través de las prácticas del Ngöndro (los preliminares), donde cada acción física y mental encarna una perfección.
A continuación, se detalla cómo se aplica cada Paramita en el día a día y en la práctica del Ngöndro:
1. Aplicación de la Generosidad (Dana)
  • En el Ngöndro: Se aplica directamente en la Ofrenda del Mandala. El practicante ofrece simbólicamente todo el universo, sus riquezas, su cuerpo y sus méritos a los Budas. Esto destruye el apego material y el egoísmo.
  • En la vida diaria: Ofrecer tiempo, escuchar a alguien que sufre, compartir conocimientos sin arrogancia y proteger a los animales del peligro (ofrenda de protección).
2. Aplicación de la Ética o Disciplina (Sila)
  • En el Ngöndro: Se manifiesta al mantener la postura corporal correcta, el habla sagrada (repetición de mantras) y la mente enfocada durante las Postraciones y la Purificación de Vajrasattva.
  • En la vida diaria: Adoptar el compromiso consciente de no dañar a ningún ser vivo a través del cuerpo, la palabra o el pensamiento (evitar chismes, mentiras y acciones violentas).
3. Aplicación de la Paciencia (Kshanti)
  • En el Ngöndro: Completar 100,000 postraciones o repeticiones de mantras causa dolor físico, cansancio extremo y aburrimiento mental. Aplicar paciencia significa no abandonar la práctica ante la incomodidad.
  • En la vida diaria: No reaccionar con ira ante los insultos o las dificultades. Ver a las personas difíciles como "maestros" que te dan la oportunidad de entrenar tu mente.
4. Aplicación del Esfuerzo Gozoso (Virya)
  • En el Ngöndro: Mantener una disciplina diaria estricta sin caer en la pereza. Es la energía entusiasta que te impulsa a sentarte a meditar cada mañana, recordando la impermanencia de la vida.
  • En la vida diaria: Superar la procrastinación espiritual. Encontrar alegría y motivación real en hacer el bien y en transformar los estados mentales negativos.
5. Aplicación de la Concentración (Dhyana)
  • En el Ngöndro: Se aplica a través de las complejas Visualizaciones. El practicante debe mantener en su mente, de forma nítida y sin distracción, el Árbol del Refugio, las deidades o las sílabas de los mantras.
  • En la vida diaria: Estar plenamente presente en la actividad actual (comer, trabajar, caminar) sin que la mente salte constantemente hacia el pasado o el futuro.
6. Aplicación de la Sabiduría (Prajna)
  • En el Ngöndro: Se realiza en el Guru Yoga. Al final de la práctica, el maestro se disuelve en luz y se fusiona con el practicante. En ese instante, se descansa en la naturaleza vacía y luminosa de la mente (la no-dualidad).
  • En la vida diaria: Recordar que todas las situaciones (buenas o malas), el "yo" y los objetos externos carecen de existencia sólida e independiente (Shunyata). Esto evita que te aferres al orgullo o caigas en la desesperación.